Los familiares de los dos jóvenes detenidos y acusados de homicidio en una cárcel de Kuala Lumpur, Malasia, y que arriesgan morir en la horca, emitieron un comunicado donde aclararon que no hablaran con la prensa debido a una recomendación de los propios abogados que trabajan en la defensa de sus hijos en dicho país