Aldo Francia es la encarnación del Nuevo Cine Latinoamericano. La influencia italiana, que resulta evidente en su admiración por el neorrealismo italiano, no sólo se circunscribe a aspectos cinematográficos. Católico a su manera y militante comunista, Aldo Francia parece reunir en su persona a Don Camilo y a Peppone, los protagonistas de la reconstrucción de la Italia del antifascismo.