"Esta horrorosa campaña lleva a suponer que las personas LGBTI somos un peligro para los niños y niñas. Peor aún, niega la existencia de los niños y niñas LGBTI, lo que daña el interés superior de la infancia y es un caldo de cultivo para el bullying y la violencia motivada por la orientación sexual o la identidad de género", dijo Ramón Gómez, presidente del Movimiento.