Acusa de crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad a Netanyahu, su ministro de Exteriores, Lieberman, el de Defensa, Yaalon, el jefe del Ejército y el vicepresidente del Knesset, por asesinar a 2.140 palestinos (incluidos 570 niños) y herir gravemente a más de 11.000, además de destruir 17.200 viviendas y dañar otros 38.000 edificios, incluidos varios refugios y escuelas de la ONU