"Francia tiene salud pública gratuita, educación pública gratuita, una semana laboral reducida de 35 horas, planes sociales para los desempleados (...) debería ser el país de ensueño de la izquierda y, sin embargo, salen a la calle y prenden fuego a todo. Los zurdos son insaciables" escribió Kaiser, pasando por alto que las protestas son, precisamente, para defender esos derechos hoy amenazados por las políticas de "austeridad" del Gobierno de Macron.