SQM amenazó al Estado que en el caso de no llegar a acuerdo, dejaría vacías las pozas donde se procesa la salmuera que se saca del Salar de Atacama para producir litio. Con esto, según la minera, cualquier otra entidad que quiera operar en el Salar después de que termine su contrato el 2030 tardaría a lo menos “tres años” en llenarlas de nuevo para empezar a extraer litio, con las perdidas que aquello ocasionaría al interés fiscal.