Según, Charles McMonnies, de la Escuela de Optometría y Ciencias de la Visión de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney, Australia, “Al frotarte los ojos, los lubricas porque estimulas la producción de lágrimas. Esto ayuda a sentir calma temporal y acabar con la sensación de picazón”. A continuación, te damos seis motivos para que no vuelvas a frotarte los ojos: