Después de intentar llegar unas cinco veces a Plaza Italia (sea por el Parque Bustamante, sea por Vicuña Mackenna, sea por Seminario), y de retroceder una y otra vez víctima de los gases lacrimógenos y del agua del “guanaco”, decidí abandonar a esa gran ‘columna dispersa’ que se reagrupaba en cada esquina del centro de […]