La ministra Rosa Aguirre Carvajal se extralimitó en su funciones, al pedirle al abogado un injustificado uso de chaqueta durante un día caluroso y al interrumpir su alegatos solo por no gustarle el orden en que los presentaba. "Eso fue el prejuicio y el formalismo hablando. No sienten mucha empatía por las imputad@s, salvo que sean como ell@s, cuando ven a personas como Carlos Délano o Karen Rojo. Pero cuando ven imputad@s pobres toda la rabia del mundo, y eso hace que tengan rabia también por quienes les defendemos", señaló el abogado.