La visita del presidente norteamericano es significativa no solo por los compromisos diplomáticos que significa -ya sea para APEC, las relaciones con China o la señal positiva hacia Corea del Sur o Japón-, o por la capacidad que tenga para ejercer presión a Corea del Norte, sino por ser la más extensa realizada por un mandatario estadounidense en los últimos 25 años.