El 2 de mayo, en la ciudad de Amboise, Francia, terminaría la vida de una de las mentes más influyentes en la historia de la humanidad. Sus estudios en el campo de las matemáticas, el arte, la ingeniería y la medicina aún no dejan de deslumbrar al mundo, y hasta el día de hoy, sus pinturas aún encierran la clave del pensamiento de Da Vinci, un hombre que irrumpió el universo.