El doctor Romani, conocida figura política durante los gobiernos del Frente Amplio en Uruguay, es también reconocido como el padre del proceso de regulación del mercado ilegal del cannabis en la República Oriental. El modelo uruguayo destaca por la participación del Estado como instancia reguladora, que saca del mercado a los proveedores ilegales propios del narcotráfico. Pese al completo rol del Estado, el psicólogo no se cierra a la incorporación de privados a esta actividad.