El desequilibrio ecológico también conlleva una crisis alimentaria mundial. Cada año aumenta la deforestación para usar las tierras en la actividad agropecuaria y la producción masiva de vegetales (como la soja) y carne de vacuno; y mientras aumenta el sobreconsumo de comida procesada, al mismo tiempo hay casi mil millones de personas que sufren de desnutrición por escasez de alimentos.