Investigadores australianos afirman que la tableta Plimpton 322, descubierta en Irak a principios del 1.900, muestra que los babilonios desarrollaron una forma altamente sofisticada de trigonometría, el sistema de matemáticas usado para describir ángulos que ha dado dolores de cabeza a generaciones completas de estudiantes con el seno, el coseno y la tangente.