Una de las conclusiones políticas más claras que nos entrega hasta el momento esta guerra es que sin que se asegure los derechos del pueblo palestino es imposible tener paz, estabilidad y seguridad regional. Todo esto depende de que se alcance una solución justa a la cuestión palestina.
Estamos hablando de que hoy existe una democracia que poco o nada tiene de ser tan “representativa” cuando los moradores de La Moneda y del Parlamento resultan de la ingeniería política cupular, del irracional miedo al triunfo de la extrema izquierda o derecha. De las opciones azuzadas por la propaganda electoral millonaria, los poderosos medios de comunicación y la falta de cultura cívica de un pueblo realmente minusválido en sus estándares educacionales.
La ayuda militar de Estados Unidos a Israel ha pasado y pasa por alto los estándares de derechos humanos y de democracia que se exige a otros países. El doble rasero y la hipocresía como siempre guían la política exterior estadounidense.
La definición plebiscitaria de diciembre será ¡entre mantener la actual Constitución de Pinochet-Lagos (inspirada por Jaime Guzmán) o reemplazarla por otra más derechista aún, elaborada por el partido que dirige José Antonio Kast.
No es fácil desprenderse de las terroríficas imágenes e intentar pensar y racionalizar para esbozar, entre todas y todos, un comunicado, pero no podemos guardar silencio frente a la barbarie.
Frente a esta locura y crimen sionista, es imperativo intervenir urgentemente para salvar a nuestro pueblo que se enfrenta a una guerra de exterminio y limpieza étnica.
Tiene lugar en las sedes de la Universidad de Panamá y de la Universidad Especializada de las Américas, desde el jueves 19, a las 9:00, hasta el viernes 20, a las 19:30 horas.