Centro Progresista Judío Meretz Chile se pronuncia por polémica entre El Ciudadano y la Comunidad Judía de Chile

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El Centro Progresista Judío Meretz Chile publicó sus observaciones en nuestra cuenta de Facebook, en relación a la polémica que se ha generado con algunos sectores de la Comunidad Judía de Chile. A continuación, lo reproducimos íntegramente:

«Primero que nada, apreciamos enormemente que El Ciudadano haya compartido nuestro mensaje [posteado el martes 4 de diciembre].

Valoramos, asimismo, la valentía de este medio al reflexionar y reconocer públicamente que muchas veces se excede en su crítica, y que a veces (demasiadas?) ésta tiene un tinte antisemita… efectivamente, nos duele el estomago de indignación al leer algunas cosas, y al ver algunas caricaturas que intentan «explicar» las políticas de alguien o de alguna institución haciendo alusión a su judaísmo… con eso no podemos estar de acuerdo, ya que es irracional y nos recuerda tristemente otros tiempos que no vamos a permitir que vuelvan: en el pueblo judío hay de todo, en Israel hay de todo, y también dentro del sionismo hay muchas corrientes ideológicas. Hablar de conspiraciones judías o sionistas hoy en día es equivalente a creer en los protocolos de los sabios de Sion, impulsados por la reaccionaria policía secreta zarista.

Ese tipo de acusaciones siempre las vamos a denunciar, y apelamos a que sigan reflexionando al respecto, ya que se están manejando conceptos muy errados que llevan a argumentos profundamente inaceptables…

Por otro lado, como gente de izquierda, creemos firmemente que medios alternativos como El Ciudadano son de suma importancia en Chile, un país en el cual los medios de comunicación dejan mucho que desear, como todos sabemos. Y esa es una gran responsabilidad! Por ende, los incentivamos a seguir estudiando y profundizando su conocimiento sobre el pueblo judío y sobre el conflicto palestino-israelí, como también sobre el verdadero significado del sionismo y su historia.

El sionismo socialista, con el cual nos identificamos, nació como un movimiento revolucionario, que quería dejar atrás el estancamiento de un judaísmo europeo burgués, religioso y conservador en su mayoría. La idea era normalizar la situación del pueblo judío y generar una transformación social mundial, no solo en nuestro pueblo, bajo valores como la justicia social, el marxismo y la lucha de clases. Es así como nacieron los kibbutzim, una de las experiencias más significativas de socialismo real en el siglo XX…

Les proponemos leer, por ejemplo, a Dov Ber Borojov, a Nahum Sirkin y a A.D. Gordon como algunos referentes de estas corrientes ideológicas del sionismo.

Obviamente, nos identificamos con la lucha del pueblo palestino por su derecho a autodeterminarse en su territorio, y apoyamos desde un principio su demanda en la ONU, como también celebramos su victoria diplomática. Creemos que Israel debería haber sido el primer país en entender y valorar esta demanda que es más que nada un acto de justicia histórica.

Obviamente, y con la misma convicción, reforzamos también el derecho de Israel a existir como un Estado que conviva en paz con sus vecinos, que a su vez reconozcan dicho derecho. Este derecho lo defenderemos firmemente siempre.

Por eso mismo, rechazamos terminantemente a agrupaciones fundamentalistas, ultranacionalistas, hiperconservadoras, retrogradas y reaccionarias como el Hamas, la cual, simplemente, niega el derecho de Israel a existir, y que su única meta es aniquilarlo para crear un estado islamista.

Y bueno… suficiente por hoy… solo una sugerencia luego de leer algunos comentarios aquí expresados [en Facebook]: es peligroso creerse dueño de la verdad absoluta, ya que ésta no existe, así que a discutir, pero argumentando, y no tirando basura…

De más está decir que comentarios como el que dice que se nos está usando como “lavado de imagen” no son dignos de respuesta alguna…»

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Respuesta de El Ciudadano:

Estamos muy contentos de iniciar el diálogo con un interlocutor que muestra altura de miras como es el Centro Progresista Judío Meretz Chile. Aceptamos con humildad su llamado de atención y de ahora en adelante pondremos especial cuidado en el uso de símbolos o apreciaciones que puedan ofender a las personas de vuestra comunidad, especialmente a aquellas que consideramos como ‘compañera/os’, tal como ya lo afirmamos en un primer comunicado público.

Del mismo modo, estamos iniciando contactos con el movimiento sionista socialista y su rama juvenil Hashomer Hatzair para invitarlos a difundir su praxis en nuestro medio; apreciamos mucho al movimiento de los kibutz y nos gustaría dar a conocer a los chilenos esta gran experiencia y su actual situación.

Además, deseamos seguir difundiendo experiencias como Neve Shalom/Wahat al-Salam (“Oasis de Paz”), en que se muestra la posibilidad de una sana convivencia entre árabes y hebreos.

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Coincidimos en rechazar a los “fundamentalistas, ultranacionalistas, hiperconservadores, retrogrados y reaccionarios”, sean ellos cristianos, judíos, musulmanes, o de cualquier religión o credo. Por esto, nuestro interés es potenciar las relaciones con la izquierda árabe e israelí, y en ningún caso con los fanáticos.

Aunque no es costumbre nuestra borrar comentarios, con mayor razón los que tienen que ver con esta polémica serán conservados (tanto en la web como en Facebook), para que todo el mundo pueda ver el nivel de odio e intolerancia que expresan algunos miembros de la comunidad judía. Al igual que la “legítima defensa” que argumenta Israel no justifica masacrar al pueblo de Gaza, esta polémica no le da derecho a algunos miembros de la comunidad judía de Chile a difamar, calumniar e injuriar a nuestro periódico.

Especialmente reprobable nos parece la conducta de Shai Agosin, presidente de la Comunidad Judía de Chile, quien aprovechando sus contactos en televisión [Entrevista en Canal 13 Cable, 36:40 en adelante (*)], ha utilizado esa tribuna para atacarnos gratuitamente en una perversa estrategia que ha consistido en colocarnos el sello de “antisemitas” o “judeofobos”, en una actitud que recuerda las señas que el régimen nazi obligaba a usar a los judíos, sin dar ninguna posibilidad de diálogo o debate, crucificándonos de antemano. De hecho, el señor Agosin nunca ha querido darnos una entrevista y nos tiene completamente vetados. En contraste, nosotros estaríamos encantados de poder debatir con él de manera civilizada.

Somos antiautoritarios, anticapitalistas y antimperialistas, pero jamás seremos antijudíos, antimusulmanes o anticristianos. No obstante, somos un medio laico y la mayoría de nuestro equipo es agnóstico, por lo que no creemos que hayan creencias que no puedan ser sometidas a crítica o cuestionamiento.

De ahora en adelante, tendremos especial cuidado de no mezclar el tema religioso o de pertenencia a una comunidad de origen en nuestras investigaciones periodísticas que involucran a personas cuyas actuaciones y nexos políticos nos parecen cuestionables.

Lo/as compañero/as judío/as que han estado involucrados en las luchas sociales y por la defensa de los derechos humanos en Latinoamérica, conocen perfectamente las consecuencias que en Nuestra América ha tenido el accionar de las políticas de seguridad norteamericanas e israelíes -que apoyaron a las represivas dictaduras militares-, por lo que estimamos que reviste especial importancia aclarar si un ministro de Estado tiene vínculos con el aparato de seguridad e inteligencia del Estado de Israel, más aún cuando en los últimos años ha sido gobernado por la derecha. Es sabido que miembros de la comunidad judía de Chile realizan su servicio militar en Israel –como Ariel Bohorodzaner, presidente de la Federación de Estudiantes Judíos de Chile (FEJChile), quien orgulloso ha mostrado sus fotos con uniforme y fusil en las redes sociales-; eso es asunto suyo. Pero muy distinto sería que el ministro de Defensa de Chile hubiese recibido instrucción militar en las fuerzas armadas de Israel, mundialmente cuestionadas por sus atropellos en contra del pueblo palestino; ese hecho sí sería a todas luces cuestionable. Hinzpeter ya se ha hecho famoso por sus oscuras operaciones en los casos “pakistaní” y “bombas”, por su responsabilidad política en la represión contra los movimientos sociales y el pueblo mapuche, así como en sus intentos de crear una ley para criminalizar la protesta. Claramente es un personaje que hay que investigar.

Somos un medio pequeño y frágil económicamente, y, al igual que muchos compatriotas, constantemente nos cuesta “llegar a fin de mes”. Mantenernos durante más de siete años, ha sido una verdadera lucha de “David contra Goliat”, en que las amenazas de un entorno adverso y poderoso nos acechan permanentemente. Pero estamos convencidos de que vale la pena el esfuerzo.

Potenciaremos nuestra relación con las organizaciones hebreas y palestinas de corte pacifista, feminista, izquierdista, ecologista y libertaria (Gush Shalom, «Paz Ahora«, «Anarquistas contra el muro«, Hadash, entre otros).

Nuevamente invitamos al CPJ Meretz Chile y a todas las agrupaciones progresistas, izquierdistas, alternativas y libertarias, sean hebreas, árabes, judías o musulmanas, a usar nuestra plataforma de medios (impresos y digital) para exponer sus posturas, y así, realizar un debate racional, entre compañeros, y con altura de miras.

Atentamente

Equipo Editor

El Ciudadano

(*) El periodista Iván Valenzuela se equivoca; nunca en la portada de El Ciudadano ha aparecido una estrella de David combinada con una swástica. Eso fue en una pieza gráfica humorística que se colocó en nuestro Facebook y que al poco tiempo fue ratirada por considerarla inadecuada.