Cristián Corrial, neuro-científico: “Adoptar energías autosustentables es un problema político, no económico”

Psicólogo especializado en neuro-tecnologías, ha estudiado por casi una década lo que llama ‘conocimiento censurado’, en áreas como salud, sustentabilidad y energías autonómicas

Psicólogo especializado en neuro-tecnologías, ha estudiado por casi una década lo que llama ‘conocimiento censurado’, en áreas como salud, sustentabilidad y energías autonómicas. “Sistemas de producción energética auto-sustentables se conocen hace años, pero han sido suprimidos por los convenios económicos”, afirma el investigador.

Cristian Corrial estudió metódicamente por ocho años sobre conocimiento prohibido y encontró una vasta comunidad subterránea de científicos que estudian el saber vetado en ámbitos como sustentabilidad, autonomía, construcción y energía.

“Me encontré con un modo de investigación científica muy sesgado y anti-ético, determinado sólo por intereses económicos”, explica.

Corrial, autor de “Protocolo de Cura Homeostática”, y director del sitio web www.ecologiafutura.cl, ha dictado conferencias en Chile y el extranjero sobre las tormentas solares y sus efectos en el planeta, así como sobre alternativas energéticas de autonomía social, ámbito en que estudia y difunde diversas iniciativas necesarias hoy, cuando las energías convencionales hacen crisis.

-¿Qué piensa sobre las manifestaciones en contra de Hidroaysén y las termoeléctricas?

-Tenemos la responsabilidad de exigir cambios. Pero hay que saber cómo funciona el mundo, no ser ingenuos y creer que el Gobierno se va a hacer cargo de mis problemas. Los gobiernos ceden a las presiones corporativas. Como ciudadanos tenemos que organizarnos.

-¿Qué opciones le queda a la gente cuando los gobiernos no responden?

-Hay que salirse del sistema en una transición armoniosa, generar recursos para soluciones autosustentables, que apunten a compartir a nivel local, lo que se contradice con la naturaleza del capitalismo.

-Pero eso está lejos de masificarse…

-¿De quién depende? No se puede esperar nada del Estado…

-¿Qué ocurre con el común de la gente, que trabaja todo el día, consume medios de desinformación y sobrevive con bajos salarios?

-Las personas se darán cuenta que la inestabilidad de la economía es creciente, eso lo dicen los economistas, y algo tendrán que hacer, ya que nos estamos acercando a situaciones que podrían afectar la supervivencia de grandes grupos humanos por la interdependencia global.

-¿De qué manera las personas o comunidades pueden lograr más autonomía?

-Una autosustentabilidad que permita vivir con la comodidad acostumbrada, costaría algunos millones por cada familia. Sin embargo, ya hay sectores no acomodados que han empezado con huertas en quebradas, micro-huertas en sus casas. Hay personas comprando imanes de alta potencia y haciendo las bobinas, armando aerogeneradores, calentadores de agua. Las soluciones existen y debemos socializarlas.

-En lo macro, ¿qué posibilidades de adoptar estas energías tiene un país como el nuestro, que basa su economía en actividades como la minería?

-Al hablar de alternativas energéticas se piensa en poca eficiencia, reducción a pequeña escala. No. Existen desde hace 70 años soluciones que han sido suprimidas sistemáticamente. Por ejemplo, en Estados Unidos hay 920 patentes de optimización de combustión que han sido confiscadas por el edicto 181, porque atentan contra el patrimonio económico de la nación.

-¿Y entonces?

-Lo que hay que hacer hoy es guardar las tecnologías de altísima eficiencia y avanzar con las de baja y mediana eficiencia. A nivel de país, centrales térmico-solares, por ejemplo, ubicadas en el desierto de Atacama, no dañarían el hábitat de nadie y serían muy eficientes.

-¿Qué otras alternativas existen?

-Hay 27 años de investigación en torno al sistema Hydro, creado por un científico coreano-australiano, que se arma y desarma en cualquier lugar y es totalmente autónomo. Un sistema de mediana eficiencia, que utiliza los descubrimientos recientes en ingeniería hidráulica, cuyo costo y beneficio es semejante a una termoeléctrica o hidroeléctrica, pero que no requiere los enormes gastos de distribución ni combustible ni dañaría el ambiente.

-¿Cómo funciona eso?

-Usando varios columnales en un sector de la ciudad podríamos tener varios megawatts y con varias subestaciones podríamos tener el consumo neto de Santiago totalmente autónomo. El mayor problema era lograr que los sistemas produjeran mayor energía de la que consumen, pero eso ya se está solucionando a través de frecuencias de ultrasonido. Con la energía del mar, ya existen boyas de diez metros, que pueden producir fácilmente 200 kilowatts. O sea, con cinco boyas tienes un megawatt en apenas 200 metros de playa y sin ningún daño. Eso en el caso de Chile es importantísimo. He visto sistemas muy sencillos hechos por mecánicos en Irlanda que, por ejemplo, sirven para generar cuantiosas cantidades de electricidad, desalinizar el agua de mar, transformarla en agua potable.

-¿Implementar esto es caro?

-Es semejante a las convencionales, pero primero debemos implantarlo a baja escala. Si la gente ve ejemplos concretos, resultados, nadie va a parar la presión social por su adopción. Ahí es importante el rol de los medios de comunicación para promover la discusión.

-¿Por qué no se adoptan?

-Eso se reduce a un problema político antes que económico. Soluciones concretas hay, tecnologías a pequeñas y bajas escalas y rendimientos también, pero no son los científicos los que deben luchar por esto, sino los ciudadanos.

-¿Piensa que eso se resolverá como un camino natural de la humanidad?

-Se requiere un cambio de paradigma. Si bien el ideal sería pensar optimistamente que apuntaríamos a un sistema de transición natural, con un capitalismo en paralelo de economías intercomplementarias que comparten sus recursos, lo veo poco probable. No se trata de llamar a una revolución de extrema izquierda, ni reclamar la aparición de algún líder de extrema derecha. Debemos evolucionar, ya que hoy estamos en crisis, aunque los medios oficiales, pagados, lo oculten.

-¿Qué actividades realiza a través de los sitios web que dirige?

-Más allá de la difusión, tenemos cientos de patentes que vamos a proveer a universidades o grupos particulares interesados, sobre optimización de combustión para motores, optimización de sistemas energéticos locales, sistemas de potabilización de agua, químicos de alto poder antibacterial, muestras para investigación. La idea es generar comunidades de investigadores que compartan sus descubrimientos.

Por Cristóbal Cornejo González

El Ciudadano Nº108, segunda quincena agosto 2011

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