El COVID-19 podría aumentar el uso de energías renovables en todo el mundo

La disminución en el uso de combustibles fósiles producto del descenso en la actividad humana abre la puerta a plantearse de forma pronta y real la viabilidad otras formas de generar energía

Casi las tres cuartas partes de la nueva capacidad de generación de electricidad construida en 2019 utiliza energía renovable, lo que representa un récord histórico. Nuevos datos de la Agencia Internacional de Energía Renovable (Irena) muestran que la tecnología solar, eólica y otras alternativas verdes ahora proporcionan más de un tercio de la energía mundial, marcando otro récord.

Las plantas de energía de combustibles fósiles están en declive en Europa y los EE.UU., con más desmantelamiento que el construido en 2019. Pero la cantidad de plantas de carbón y gas creció en Asia, Medio Oriente y África. En el Medio Oriente, que posee la mitad de las reservas mundiales de petróleo, solo el 26% de la nueva capacidad de generación de electricidad construida en 2019 era renovable.

No se puede seguir pensando en soluciones a corto plazo

Según Irena, el mundo ha invertido alrededor de $3 billones en energías renovables en la última década, pero las inversiones anuales deben duplicarse en 2030 para enfrentar la emergencia climática. «Si bien la trayectoria es positiva, se requiere más para poner la energía global en el camino del desarrollo sostenible y la mitigación del clima», dijo Francesco La Camera, director general de Irena. «En este momento difícil, se nos recuerda la importancia de desarrollar la resiliencia en nuestras economías».

La Camera dijo que el enorme gasto planeado por los gobiernos en respuesta a la pandemia de coronavirus debe apoyar iniciativas verdes en lugar de combustibles fósiles. «Al responder a la crisis de hoy, los gobiernos pueden verse tentados a centrarse en soluciones a corto plazo. Sin embargo, las distinciones entre los desafíos a corto, mediano y largo plazo pueden ser engañosas. La pandemia muestra que la acción retrasada trae importantes consecuencias económicas”, aseguró.

El mercado mundial del petróleo está en crisis, afectado por el colapso de la demanda debido a la cuarentena por Covid-19 y una guerra de precios salvaje entre Arabia Saudita, Rusia y los Estados Unidos. Al respecto La Camera explicó: «La energía renovable es una fuente rentable de nueva energía que aísla a los mercados de energía y a los consumidores de la volatilidad». La energía solar y eólica son ahora la forma más barata de electricidad en dos tercios del mundo.

Aumentos importantes en las principales economías

Los datos de Irena muestran que el aumento en la nueva capacidad de energía renovable se desaceleró ligeramente en 2019, de 179GW a 176GW, pero esa nueva potencia de combustible fósil también disminuyó. La energía verde total instalada hasta la fecha en todo el mundo creció un 7,6%. La nueva energía solar proporcionó el 55% de la nueva capacidad, la mayoría de la cual se instaló en Asia, con China, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam a la cabeza. Otros aumentos importantes se observaron en los Estados Unidos, Australia, España, Alemania y Ucrania.

La energía eólica representó el 34% del total, con casi la mitad en China y adiciones significativas en los Estados Unidos. La capacidad mundial de energía eólica se mantiene justo por delante de la solar, con un 95% de turbinas en tierra.

Otras tecnologías verdes (energía hidroeléctrica, bioenergía, energía geotérmica y marina) crecieron modestamente año tras año. Si bien es pequeña en comparación con la energía solar y eólica, la energía geotérmica, aprovechando el calor de las rocas profundas, está creciendo, con Turquía, Indonesia y Kenia a la cabeza.

Cortesía de The Guardian

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