Preocupante: Miles de “burbujas” con gas metano han aparecido en el suelo de Siberia

El año pasado, a estas alturas, se habían identificado solo 15 de estas burbujas de metano en el suelo siberiano, pero ahora hay 7.000. Este gas es altamente inflamable y además contribuye intensamente con el aceleramiento del calentamiento global.

Burbuja metano Siberia Foto Vasily Bogoyavlensky

Una de las burbujas de metano en Siberia. Foto: Vasily Bogoyavlensky, vía Science Alert


En 2016, la isla de Belly, en Siberia, llamó la atención del mundo al descubrirse que en algunos sectores había unas especies de burbujas de metano que hacían al suelo estar blando y flexible.

La isla estaba recibiendo filtraciones de gases a un ritmo impresionante. De hecho, el aire que escapa del suelo en ese lugar, contiene 100 veces más metano 25 veces más dióxido de carbono (los dos gases de efecto invernadero más potentes) que la atmósfera circundante, informa IFLScience.

El año pasado, a estas alturas, se habían identificado solo 15 de estas burbujas de metano en el suelo siberiano, pero ahora, como informó Siberian Times, hay 7.000. Este gas es tremendamente inflamable, por lo que se teme que alguna de estas burbujas explote inesperadamente.

Como el suelo de esta región contiene una gran cantidad de vida bacteriana, el metano queda atrapado en el permafrost siberiano. Esta capa del suelo helado, permafrost o permahielo, es una mezcla de suelo y hielo que debiera permanecer intacta por dos años o más, por lo menos. Pero gracias al cambio climático acelerado y el aumento de las temperaturas, está perdiendo su condición estable.

Cuando el permahielo se derrite, libera el metano y el dióxido de carbono atrapado bajo el suelo. Aunque el carbono dura en la atmósfera por más tiempo que el metano, este último es mucho más potente en su capacidad para atrapar el calor –entre 28 y 36 veces más potente.

Como el permafrost acumula principalmente metano, su liberación continua y acelerada –como se ve en estas burbujas– podría contribuir con calentamiento mucho más intenso que el hemos visto hasta ahora.

Si el planeta se calienta súbitamente, no solo se derriten los casquetes de hielo y se expanden los océanos, sino que también las capas de permafrost serán cada vez más inestables. Es grave, pues entraríamos en un ciclo vicioso de liberación de metano y calentamiento, del que aún no se sabe cómo se podría salir.

La tundra rusa no es el único lugar donde el metano se almacena de esta forma. Es posible que haya más burbujas como esta, escondidas bajo el suelo o los océanos. A principios de este mes, unos científicos anunciaron que habían encontrado una acumulación de metano en el lecho marino del Océano Pacífico, que iba desde Guatemala hasta Hawaii.

Mientras la superficie del planeta sigue aumentando su temperatura, los océanos absorbes más dióxido de carbono. Esto los vuelve más ácidos y puede erosionar la capa de sedimentos en estas reservas submarinas de metano. Así, el gas puede escapar hacia la atmósfera.

Aunque todavía se espera que otros científicos revisen los datos entregados por los investigadores en Siberia, estos parches movedizos en el suelo de la región parecen ser motivo suficiente para preocuparse.

El video de abajo muestra una de las burbujas descubiertas el año pasado. El suelo se ve movedizo y frágil, como muestra el investigador que estuvo a cargo de ese estudio.

El Ciudadano

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