El "Llamado a la Acción de Bakú" fue elaborado a partir de las voces de 176 países, estableciendo un camino compartido hacia adelante y cuya propuesta principal es replantear la vivienda como un sistema, vinculando los hogares con la tierra, la infraestructura, el transporte, los servicios y las oportunidades económicas, en lugar de tratar la construcción de manera aislada.