Si la paciencia rusa se acaba -para continuar una guerra limitada-, o si Estados Unidos o la OTAN atacan Rusia con armas convencionales o incluso con armas nucleares tácticas, podríamos estar siendo testigos, en los próximos años -incluso en cualquier momento-, del inicio de la primera guerra nuclear, en la que ambos bandos en disputa lanzarán ojivas nucleares a su adversario.