Cabo Verde, debutante en el Mundial 2026, protagonizó una de las gestas más memorables del torneo. La selección africana, de un país con poco más de 500 mil habitantes, fue la revelación al clasificar invicta a la fase de eliminación directa y poner contra las cuerdas a la Argentina de Messi en un partido para la historia, empatando con el campeón del mundo en los 90 minutos y perdiendo en el alargue, con una albiceleste pidiendo la hora.