A través de una cadena en televisión, el presidente Yoon Suk-yeol acusó a la oposición de conspirar con Corea del Norte para llevar a cabo tareas antiestatales, esto en medio de las acusaciones de corrupción y la parálisis legislativa que enfrenta su Gobierno. Tras declararse ley marcial, el Ejército se desplegó en las calles e ingresó al edificio de la Asamblea Nacional para impedir el funcionamiento del Poder Legislativo.