Los primeros depósitos de potasa fueron descubiertos junto a minas de sal de Sajonia, en Alemania en 1851, país que durante más de medio siglo mantuvo el monopolio del demandado fertilizante, entregando así un generoso aporte a su industrialización. De igual modo, la sobre explotación acabó hundiendo al pueblo de Staßfurt. En Alsacia, los depósitos descubiertos en 1904, fueron gracias a la radiestesia, técnica ancestral que se valía de una vara para buscar aguas subterráneas. Chile hoy es el 9º productor de potasio en el mundo.