Amnistía Internacional Chile advirtió que las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), aprobadas el 7 de octubre tras la muerte de dos policías, no cumplen estándares internacionales de derechos humanos. Su director, Rodrigo Bustos Bottai, criticó la ausencia de proporcionalidad, rendición de cuentas y prohibiciones esenciales, advirtiendo un mayor riesgo de abusos, especialmente en manifestaciones.