Según el ente contralor, la SISS no efectuó inspecciones en terreno a las instalaciones de agua potable de Aguas San Isidro, Nueva Atacama S.A. y Agua Potable Melipilla Norte S.A., pese a la existencia de condiciones que eventualmente podrían afectar la calidad y continuidad del suministro. Además, tampoco derivó antecedentes de eventuales incumplimientos a los organismos competentes, como las seremis de Salud o la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.