El exmandatario se impuso ampliamente sobre Kamala Harris tanto en el número de delegados como en el voto popular, logrando cerca de cinco millones de apoyos más que su contendora. Además, los republicanos conquistaron 52 escaños en el Senado y 198 en la Cámara de Representantes, logrando mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo. En tanto, la Corte Suprema también está en manos del Partido Republicano.