En las calles del mundo la imagen de Sayyed Hassan Nasrallah se ha ganado su lugar, su legado se expresa en los millones de seres humanos que exigen el fin de la hegemonía y la arrogancia occidental. El recuerdo de Hassan Nasrallah es rememorar al guardián, no sólo de El Líbano, sino también de Palestina, de Yemen, de Asia occidental en su conjunto, y se amplía a Latinoamérica.