El hombre, aparentemente en situación de calle, caminó envuelto en llamas cerca de cuatro cuadras hasta que fue socorrido al interior de la Catedral de la Santísima Concepción.
Tras escuchar las sirenas de las patrullas, tripuladas por elementos de seguridad alertados por la activación del botón de pánico de la sucursal, los delincuentes huyeron rumbo al Boulevard Atlixco