El borramiento reciente del Memorial de Lxs Caídxs es una afrenta mayor, profundamente dolorosa e irrespetuosa de las memorias de la revuelta. En ese lugar, el 27 de diciembre de 2019, Mauricio Fredes cayó a un foso y murió en circunstancias no del todo aclaradas, mientras intentaba huir de la habitual represión policial de todos los viernes.