El actual vicerrector de la Universidad San Sebastián, Arturo Zúñiga, suscribió dos contratos con dicha casa de estudios, mientras era subsecretario de Redes Asistenciales en el gobierno de Sebastián Piñera, para capacitar médicos del servicio público, sumándose a los diversos aportes que otros estamentos públicos hicieron durante ese periodo, generando cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y el uso de recursos fiscales.