El pasado 30 de agosto, los animadores José Luis Repenning y Priscilla Vargas comentaron un allanamiento en La Pintana utilizando fuertes epítetos contra una pareja que manejaba una confitería del sector, asociándolos con el crimen organizado y el narcotráfico. Hoy la pareja exige disculpas públicas y una indemnización por daño moral y psicológico.