Tres son las acusaciones con tres penas distintas contra el ex sargento de Carabineros Manuel Moya, quien operaba el pitón del carro lanza aguas que atacó a Rodrigo hace más de tres años. El Ministerio Público lo acusa del delito de lesiones graves -pena de 541 días- y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de homicidio simple frustrado -pena de 15 años-. Por su parte, la familia lo acusa de violencia innecesaria, delito consagrado en el Código de Justicia Militar.