La iniciativa ingresó a la Cámara Baja con la firma de 60 parlamentarios de la mayoría de los partidos, el proyecto de Reforma Constitucional permitiría a la Presidenta convocar un plebiscito para definir el mecanismo por el que se cambiará la Carta Magna.
Más de 180.000 personas marcharon en todo Chile para exigir que en Chile la educación deje de ser un privilegio y, además, se sumó la consigna que denuncia que la corrupción que está saliendo a flote por los últimos escándalos de Penta y Caval sean el fin de una era de oscuros tratados entre la clase política y el empresariado.
El Ciudadano TV recogió las opiniones de algunos convocados que, provenientes de diversos ámbitos profesionales, artísticos y políticos, coincidieron en la urgencia de convocar a un plebiscito para cambiar el orden constitucional del país.
Desde que se hizo pública la información del financiamiento de Penta hacia las campañas políticas de la UDI (y nos enteramos de que un Ernesto Silva votó una ley de isapres conforme a sus intereses y a los de sus financistas; o que un Longueira realizó una ley de pesca satánica para nuestra gente y nuestro territorio, también para pagar favores) hasta que el hijo de la presidenta se volvió rico de la noche a la mañana gracias a un negocio en el que todo estuvo mal; la ciudadanía parece haberse desilusionado completamente de la clase política.
En el marco de los últimos escándalos de corrupción y tráfico de influencia, la Asamblea Constituyente ha resonado fuerte como la única opción para terminar con los vicios del sistema político actual amparado en una Constitución ilegítima que dejó instalada la dictadura. Los diputados de la llamada bancada AC han señalado que la necesidad de una nueva Carta Magna nacida de la ciudadanía es la opción para encarar la crisis de la democracia.
Un pacto social entre las organizaciones que levantan las banderas de la Asamblea Constituyente y parlamentarios que apoyan este mecanismo para que la nueva Constitución -demandada por la ciudadanía- nazca y se legitime con la aprobación del pueblo. La prioridad será presionar para que se realice un plebiscito que luego se traduzca en la conformación de la Asamblea.