En Chile, casi 190 mil personas se sumaron a esta demanda colectiva, presentada por la Organización de Consumidores y Usuarios, Odecu. En específico, se acusan prácticas impulsadas por la multinacional que reducirían la vida útil de sus teléfonos móviles, mediante actualizaciones y parches que vuelven más lento el sistema operativo de los teléfonos.