Cada mayo, la ciudad de San Francisco celebra su Festival de Cine Mudo. Y, aunque parezca extraño, el evento cuenta con estrenos. O quizás deberíamos decirles “reestrenos”, o “rescates”. Recientemente, un hallazgo fílmico acaba de ganarse con seguridad ese lugar para la edición 2015: se trata de un film sobre el célebre detective creado por Arthur Conan Doyle que había sido mal catalogado por la Cinemateca Francesa y que hoy resurge, ávido de restauración y nueva vida.