Después de 14 años de detención, incluidos cinco años en una prisión de máxima seguridad, la salud del activista necesita urgentemente una recuperación.
El tribunal dio al Gobierno estadounidense tres semanas para que ofrezca garantías de que durante el proceso judicial se respetarán los derechos del fundador de WikiLeaks.
El fundador de WikiLeaks, que lleva más de tres años recluido en una cárcel de Londres, apeló el mes pasado ante la Corte Suprema del Reino Unido su extradición a EE.UU.
La presidenta de la Federación Internacional de Periodistas, Dominique Pradalié, demandó que el fundador de WikiLeaks “sea liberado, rehabilitado y entregado a su familia".
Los firmantes señalan que, durante todo este tiempo, el programador no ha recibido atención de salud adecuada y lamentan que, según el testimonio de varias fuentes, su situación física y mental está empeorando.