“Desde hace 15 años la vida, nuestras vidas fueron interrumpidas y ofendidas con la amenaza de despojo de nuestras tierras. El Mayo Rojo fue una venganza cruel y condenable, pero para nosotros esa venganza se sigue prolongando”.
Este miércoles, habitantes del pueblo de San Salvador Atenco, en conjunto con diferentes organizaciones y contingentes, marcharon por las calles de la Ciudad de México, para recordar los trágicos hechos ocurridos el 2 y 4 de mayo de 2006.
Los días 3 y 4 de mayo de 2006 fueron días de terror y muerte en nuestras comunidades con el entonces gobernador Enrique Peña Nieto, campesinos de Atenco.