Unas 198 ballenas piloto quedaron atrapadas en las orillas de la playa neozelandesa Farewell Spit, según las autoridades locales al menos dos docenas de los mamíferos han fallecido en la tierra. Debido a la cantidad de ballenas, el trabajo de rescate se ha hecho muy difícil, ya que los funcionarios no pueden acceder a algunos sitios donde se encuentran concentrados los mamíferos debido a razones de seguridad.