La selección de Brasil que dirige Tite recuperó la fortaleza de su juego, tras el papelón que ofreció hace cuatro años al ser vapuleada 1-7 por Alemania en la semifinal. El pentacampeón tiene municiones de sobra en la mitad del campo y en el ataque. Además del ingenio de Neymar contarán con velocidad, despliegue y potencia para definir los partidos y buscar el sexto título