"Creo que la institución, en especial el alto mando, pareciera que tienen internalizados que ellos se mandan solos, que son un poder autónomo y que nadie los controla. Por eso el problema dejo de ser de probidad y corrupción sino que pasa a ser un problema de la democracia", sostuvo el parlamentario miembro de la comisión de Constitución y Justicia de la Cámara.
Por José Robredo Hormazábal / @joserobredo