Según una investigación de Ciper Chile, los denunciantes indicaron que la dirigencia del PDG les habría solicitado “en reiteradas ocasiones” depositar dinero en las cuentas personales de dirigentes regionales y nacionales. Adicionalmente, el partido también habría usado a un militante y excandidato senatorial como proveedor, pagándole a su empresa la suma de $112 millones.