El presidente chileno compite por el liderazgo del Grupo de Lima, integrado por 14 naciones, siguiendo al pié de la letra la agenda trazada desde Washington. Su objetivo específico es hacerse con el liderazgo del bloque derechista de la región.
“Junto al #AcuerdodeEscazú es el segundo tratado multilateral que bajo esta administración Chile no firmaría. Mala señal internacional”, señaló el presidente de la instancia parlamentaria, senador Ricardo Lagos Weber.
El ministro obvia que EE. UU. autorizó unas 1.500 guerras o ataques contra los indios y que a finales del siglo XIX solo quedaban 238.000 aborígenes en su territorio