El general Sergio Arellano Stark, que pasó a la historia por los crímenes de la Caravana de la Muerte, la que lideró tras el golpe de 1973, murió esta madrugada en una clínica privada. Pese a ser condenado por violaciones a los derechos humanos, fue sobreseído el 2008 por padecer Alzheimer.