La producción en el viejo continente está basado en la intensificación y el uso de concentrados de soya o maíz, especialmente en invierno, mientras que en toda América Latina es posible producir carne en pasturas todo el año
unos estudios realizados concluyen que los perros pueden llevar este régimen, algo que los diferencia de los gatos, ya que estos últimos son una especie carnívora