Septiembre, mes de la patria arrebatada, coja, ensimismada. Una patria que baila sola, que recuerda sola, que busca sola. ¡Aro, aro, aro! Zurita, hombre de luz, nos envuelve con su voz profética: a nosotros nunca nos hallarán porque nuestro amor está pegado a las rocas, al mar y a las montañas.