Los arqueólogos se dieron a la tarea de hacer una recreación gráfica sobre la apariencia y el hábitat de este ictiosaurio que vivió hace 246 millones de años
Los investigadores realizaron un estudio anatómico de 12 cabezas de cadáveres humanos preservadas en formaldehído y analizaron las tomografías de 16 cadáveres frescos
Hallaron un conjunto de 77 especies de animales, entre los que se incluían briozoos en forma de sable como Melicerita obliqua y gusanos serpúlidos como Paralaeospira sícula
El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de investigadores en una cueva cercana al balneario de Essauira, en el suroeste de Marruecos