Natalia Aravena perdió uno de sus ojos duranta la revuelta social de octubre de 2019, a manos de Carabineros. Hoy, como parte de la Coordinadora Víctimas de Trauma Ocular, denuncia despidos y una inmensa falta de personal en el "programa de reparación" del gobierno, el mismo que funciona solo en un hospital de Santiago y al que le han quitado el espacio físico donde funcionaba, según denuncia Aravena.