"Esta normativa nos pone al nivel de las legislaciones internacionales. La aprobación de este proyecto es muy importante, Chile era hasta hoy uno de los pocos países del mundo donde cualquiera podía decir lo que se le ocurriera en materia de derechos humanos, podía actuar de manera negacionista, incitando al odio, sin que eso tuviera ninguna penalidad", señaló la diputada Pamela Jiles.