El turismo que genera un mundial de fútbol es una actividad muy alta en carbono, un vuelo comercial desde América a Rusia generará el equivalente a un millón de kilos de dióxido de carbono
El año pasado, a estas alturas, se habían identificado solo 15 de estas burbujas de metano en el suelo siberiano, pero ahora hay 7.000. Este gas es altamente inflamable y además contribuye intensamente con el aceleramiento del calentamiento global.